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Enseñando a emprender, a pesar de todo

Hay días en los que el nivel de actividad lleva a la sobreexcitación y al cúmulo de sensaciones, refrendando planteamientos ante las dudas que siempre, sea cualquiera el escenario, nos abordan. Más aún cuando el momento parece abonar el terreno, convirtiéndolo en un campo de mezquindades.

Esa fue la situación del miércoles pasado (me refiero a la sobreexcitación), cuando tras terminar mis clases de Creación de Empresas en la Universidad de Almería (momentos de gozo y rejuvenecimiento) me dispuse a dirigirme a la localidad cordobesa de Priego para hacer entrega al profesorado de la comarca de la Subbética de los materiales específicos para el desarrollo del proyecto educativo Creando Cantera. De camino, dos horas y media de reunión con Gracia y un sándwich de jamón preparado con primor por Manoli, con todo el primor que permite un sándwich de jamón. Eso sí, en el recuerdo, el papel de estraza en el que mi padre disponía tacos de jamón con rosquillas de Alhama sobre la carcasa del motor de aquella furgoneta DKV, cuando las carreteras hacían más sinuoso el camino a la capital almeriense. Es necesario tener siempre presente el origen.

En la reunión revisamos las excelentes evaluaciones del profesorado, la proyección de un curso regional para formar al profesorado en cultura emprendedora organizado por la Consejería de Educación y otro provincial. Uno confía en que nuestras instituciones sigan apoyando la creación de contenidos y su defensa, como quedó patente a principio de curso cuando se reconocía en la planificación de la Consejería la acción “Enseñar a Emprender. Salvando estereotipos” como la formación de entrada al profesorado que quisiera formarse en cultura emprendedora. Refrenda la línea de trabajo el que en años anteriores se haya considerado como buena práctica por entidades de reconocido prestigio.

Tanto esa reunión, como las mantenidas con el profesorado en la mañana y tarde siguiente en las localidades de Lucena y Cabra, animan a seguir investigando, desarrollando e innovando. También la visita que rendimos a Manuel y María del Carmen, de Oleosur, Historia de Empresas de Base Real Andaluzas (HEBRA) con la que intentamos seguir salvando estereotipos. Después, hasta el fin del curso académico, llegarán al menos diez documentales más en los que nos acercaremos a sectores variados y a personas, lo son antes que emprendedores/as y empresarios/as. Personas que demuestran que el talento es difuso y que escapa a cualquier proceso de concentración o incubación.

Es por ello, por lo que a pesar del cansancio, el jueves al alba a uno le apetecía apostarse en el Adarve de Priego y, mirando al horizonte, confiar en que desde las diferentes instancias andaluzas se siga valorando el esfuerzo, el conocimiento y el trabajo.

En definitiva, es el alumnado universitario, el profesorado que participa como alumnado en la formación en cultura emprendedora y el empresariado responsable quienes animan a seguir en la lucha.

A uno, mientras tanto, le sigue apeteciendo crear contenidos, innovar, divulgar, formar y, como siempre, seguir aprendiendo. Eso sí, con la responsabilidad personal y ética de no ser inmune ni pasivo ante el campo de mezquindades que hay que sortear.

Adarve de Priego

Adarve de Priego, al alba del jueves 6 de marzo de 2014

Oleosur en Priego. Un empresario y una empresaria como la copa…de un olivo

Hablar de aceite y de Priego es una misma cosa, la Denominación de Origen que defiende y promueve la calidad de sus aceites indica en su eslogan de forma sugerente: ¿Por qué somos únicos?

Apostando por la calidad del aceite

Apostando por la calidad del aceite

Hace ya unos años, cuando redacté un manual para la puesta en valor comercial en agrotiendas del aceite de oliva virgen extra (AOVE) en diferentes comarcas andaluzas, señalé que no hay mejor forma de diferenciar los productos de calidad que ligarlos al territorio. Cuando comía cerca de Priego junto al equipo que me acompañaba (son dos personas pero queda muy in decir equipo) observé como en el restaurante aparecía una alacena que contenía aceites de la Denominación de Origen Priego de Córdoba, mostrando información de las características de cada una de las marcas allí expuestas. Me alegra que se apueste por el oleoturismo, aunque en el caso de Priego cualquier excusa es buena para hacer turismo. Son tantos los recursos, es tan atractivo el producto turístico.

Allí, en Priego, nos recibieron Manuel y María del Carmen, sobrino y tía, empresario y empresaria que supieron mirar a su alrededor y que encontraron la motivación suficiente para cursar estudios de formación profesional relacionados con el ciclo del aceite, el primero tras cursar estudios de comercio exterior y la segunda tras cursar estudios de química. Me hablaban de la importancia que tuvo en esta decisión uno de sus profesores, circunstancia que ensalzo en mi propósito de defender el empoderamiento docente. Del mismo modo es evidente su paciencia, su capacidad de organización, como lo es la seriedad mostrada por María del Carmen y Manuel. A la sazón, socia y socio fundadores de Oleosur, laboratorio independiente de análisis de aceites de oliva.

Manuel explica el proceso de análisis en Oleosur

Manuel explica el proceso de análisis en Oleosur

Como siempre aprendí de entrevistado y entrevistada, en esta ocasión la forma de analizar químicamente la calidad de un aceite entre cromatógrafos e instrumental diverso cuya inversión resulta más que relevante, como evidente es la capacidad de asunción y comprensión del riesgo. Pero sobre todo comprendí la importancia del apoyo familiar y la visión no cortoplacista de una empresaria y un empresario como la copa de un pino. Perdón, como la copa de un olivo.

Como sugiere el eslogan de la Denominación de Origen de Priego, comprendí por qué Manuel y Maria del Carmen son únicos, con la claridad y el brillo proyectado por el aseite de la Subbética cordobesa alojado en probetas, tubos de ensayo y vidrios varios.