Retrato de una esperanza, momentos de gozo para finalizar el año

Nada mejor que terminar el año con un post que nace de uno de los post que han resultado más populares en estos primeros nueve meses de bloguero.

“Retrato de una experiencia” fue el post con el que di a conocer una afición personal, un encuentro estelar y el gozo de compartir momentos con una persona a la que seguía desde hace años.

El gusto por la pintura figurativa me hizo apreciar la obra de pintores como Carlos Muro Aguado, Pablo Puyol Cuesta, Morago; también la obra de autores de la talla de Genovés, Canogar, Manolo Valdés, Equipo Crónica, el malogrado Úrculo,…

Fue siguiendo la pista de concursos de cierta relevancia (BMW, Pénagos,…) como di con Jorge Gallego, llamándome especialmente la atención la composición de sus obras (esos espacios en los que la atmósfera se adivina), la forma de tratar la figura humana y su trazo.

Ramón y Paula contemplan "Retrato de una esperanza" momentos antes de su colocación

Ramón y Paula contemplan «Retrato de una esperanza», momentos antes de su colocación

Todo ello se reflejaba en aquel cuadro con el que alcanzó el Premio Nacional de Arte Figurativo. En “Retrato de familia”, obra premiada, Jorge retrataba a un muchacho que sentado en aquel sillón, más clásico que vintage, parecía ser consecuencia de toda la historia que, a modo de fotogramas, se había reflejado tiempo atrás en aquellos televisores desechados.

Junto a José Manuel Torrente tuve la suerte de visitar a Jorge Gallego en su taller (Espacio Creativo el Perro Semihundido) y fue allí donde me impresionó su “Retrato de una experiencia” y un cuadro, a falta de unas pinceladas, que Jorge tituló “Televisor” y que yo, siempre buscando lo alegórico, titularía “Carta de ajuste”.

Con Jorge Gallego, en su estudio

Con Jorge Gallego, en su estudio (Espacio Creativo el Perro Semihundido)

Entre conversaciones, le dije a Jorge que me encantaría contar con alguna de sus obras en mi pequeña colección de obra gráfica y pintura figurativa. El acuerdo fue fácil y la negociación dio lugar a un acuerdo cercano a las compras “a la dita”, tan del estilo de las bajas serranías de Cádiz, Málaga, Córdoba y de la Sevilla de Jorge. Porque Jorge, por si no lo sabían, es un pintor que demuestra la posibilidad de desarrollar su oficio manteniendo su centro en Montellano, su pueblo de siempre, con independencia de su contacto directo con el mundo artístico y de haber sido pupilo de uno de los más grandes pintores vivos de este país: Antonio López.

"Televisor", retitulado "Carta de ajuste". Jorge Gallego

«Televisor», retitulado «Carta de ajuste». Jorge Gallego

Tras varios meses, en Giraluna ya cuelgan este televisor que yo titularía “Carta de ajuste” y ese retrato que yo llamaría “Retrato de una esperanza”. En este retrato yo veo a Ramón y Paula, su esencia y la atmósfera que nos recoge en nuestro universo particular: Giraluna, universo donde ahora emerge el arte del perro semihundido.

Retrato de familia. Jorge Gallego (Premio Nacional Arte Figurativo)

Retrato de familia. Jorge Gallego (Premio Nacional Arte Figurativo)

De garajes forzados al fomentar la cultura emprendedora

Suelo evitar los casos prototípicos al hablar de iniciativas emprendedoras. Sin embargo, en estas últimas semanas me apetece referirme al significado del garaje en esto de emprender. Serán impulsos neuronales, las mariposas del alma que descubriera un gran emprendedor científico: Ramón y Cajal.

Microsoft, Apple y Amazon tienen en común que nacieron en un garaje, también que fueron creaciones extraordinarias fruto de la espontaneidad, el atrevimiento y la determinación de sus promotores.

Steve Jobs y Bill Gates, a principios de los noventa

Steve Jobs y Bill Gates, a principios de los noventa

Posiblemente, todos coincidamos en que recurrir a estos casos es recurrir al sueño americano o, de forma despectiva, a una americanada.

En los últimos años, ya en España, indico que existe un exceso de incubación de la iniciativa emprendedora, que el modelo de fomento de la cultura emprendedora está trasnochado y es ineficiente, que es necesario favorecer el conocimiento disperso, la espontaneidad, la cultura del esfuerzo y la determinación.

En los últimos tiempos veo en mi entorno garajes forzados, recursos que resultan una mala copia, proyectos (también de fomento de la cultura emprendedora) adulterados, estéril justificación de estructuras, ejemplos de prevaricación y cohecho. Todo ello, en detrimento de la meritocracia, la necesaria meritocracia.

Posiblemente, todos coincidamos en que recurrir a estos casos es recurrir a la corrupción española o, de forma despectiva, a una españolada.

Al margen de las pruebas acumuladas y registradas, de la indignación contenida, a uno le queda continuar fomentando la cultura emprendedora siguiendo la estrategia de la lagartija y en base a las 3H: honestidad, humildad y honradez. Por cierto, estas actitudes no aparecen en los proyectos adulterados cuando se hace referencia al perfil emprendedor.

NOTA: A los interesados e interesadas en la cultura de la evaluación les propongo revisar estos dos artículos del periodista Luis Gómez

http://politica.elpais.com/politica/2013/03/23/actualidad/1364055129_267773.html

http://politica.elpais.com/politica/2013/03/23/actualidad/1364060180_475700.html

HISTORIAS DE EMPRESAS DE BASE REAL ANDALUZAS. DOCUMENTALES HEBRA

Desde el año 1995 uno dedica gran parte de su tiempo a dos cuestiones fundamentales: orientar a personas con iniciativa y a crear contenidos que permitan armar el ejercicio docente. En este tránsito uno ha acumulado éxitos, algún fracaso y, principalmente, mucha experiencia.

En esta travesía la labor docente resulta vocacional. Es la docencia para quien esto escribe una mezcla del gusto por el estudio, del placer de explicar y de la posibilidad de formar a personas con capacidad de juicio crítico y argumentado, a la vez tolerantes. El uso de la información como herramienta y sus posibilidades didácticas descubren una vocación periodística a la que no renuncio y en la que, paralelamente, me he formado.

Empleo la introducción anterior, de tintes autobiográficos, para seguir el consejo recibido de mi psicoanalista para paliar el síndrome sauna finlandesa (frío-calor, calor-frío) que afecta a quienes actuamos en ambiente de riesgo. Este párrafo parece extraído de un diálogo de mis venerados Federico Luppi y Eusebio Poncela. La tipificación del síndrome la dejo para amantes de la innovación social, es muy cool.

En el año 2009, hace ahora cuatro años, presentaba en un foro de cooperación una idea que denominé HEBRA, el acrónimo de Historias de Empresas de Base Real Andaluzas. Serie documental en la que se presentan estudios de caso que sirven como apoyo al desarrollo de estrategias del fomento de cultura emprendedora en el aula.

Tras formar a profesorado de toda Andalucía en esta materia (la Consejería de Educación nos da en este curso una palmadita en el hombro reconociendo el curso Enseñar a emprender. Salvando estereotipos como formación de base), toca ahora presentar el tráiler de la serie documental HEBRA Subbética, creación que con base comarcal (enfoque endógeno y ascendente)  desarrollamos en la actualidad.

¿Cuáles son las características de esta serie documental?

1º. Estudios de caso. Si bien los casos resultan evocadores, nos centramos en el estudio pormenorizado de aspectos del ciclo emprendedor en cada caso (ofreciendo al profesorado la interpretación del mismo), proponiendo al profesorado la pauta y la fórmula para desarrollarlos en el aula.

2º. Orientación pedagógica. La serie documental no se reduce a testimonios ni a realizar una difusión de logros institucionales, se orienta al profesorado, sirviendo para su formación en esta materia y ofreciendo un recurso didáctico interpretado por quien esto escribe.

3º. Orientación específica y territorial. Cada serie documental se centra en un territorio específico, destacando la puesta en valor de recursos endógenos y el efecto demostrativo de las experiencias analizadas.

En la actualidad se desarrollan y proyectan series documentales HEBRA para diferentes territorios andaluces. Se trata de una mezcla de crowdfunding institucional y apuesta de futuro de estas instituciones. Es obligado agradecer su confianza.

La serie documental HEBRA Subbética, de la que presentamos este tráiler, se emplea como material del curso “El documental como instrumento de aprendizaje en secundaria”, acción que forma parte del programa formativo integral CREANDO CANTERA, dirigido al profesorado de la Comarca Subbética Cordobesa. Esta acción forma parte del programa Juventud Emprendedora, desarrollado por el Grupo de Desarrollo Rural Subbética Cordobesa y financiada en el marco del programa LIDERA.

Enrutados, …las bicicletas no solo son para el verano

Si bien el otoño estacional parece en estas latitudes replicar el bochorno que la sociedad padece en su conjunto, sea cualquiera el macroentorno considerado (global, político, legal, económico, sociocultural,…), también es cierto que invita a desestacionalizar las prácticas de ocio y la oferta turística.

Ante lo gris del panorama, más bien tirando a marengo, es el momento de hablar de casos que resultan próximos y que merecen ser analizados para explicarlos en el aula.

En esta entrega la referencia es Enrutados, estudio de caso que documento en la actualidad, permitiéndome  vincular la creación de productos turísticos con la cultura emprendedora, materias consustanciales.

Juanjo, Julio y Pablo, como siempre el orden de los factores no altera el producto, cooperan en el desarrollo de esta iniciativa que yo catalogaría dentro del movimiento slow emprende. Enrutados es un negocio que hace de la sostenibilidad su bandera, respetando y poniendo en valor el medio en el que desarrollan su actividad, considerando la cooperación en sentido amplio, fuera de fórmulas encapsuladas.

Cerca del canal de las conchas

Cerca del canal de las conchas

La idea de negocio parte de su afición por la bicicleta, de su defensa decidida de otra forma de movilidad, pero además ven las posibilidades que tienen espacios como Las Salinas de Roquetas de Mar o el Puerto de Roquetas de Mar, aderezando el trayecto con explicaciones que giran alrededor de la fauna, la flora, la geología, la historia, la arqueología industrial,… A ello contribuye la sólida formación de cada uno de los componentes de Enrutados.

Además, consideran diferentes segmentos: didáctico, familiar, escapistas, oferta complementaria del turismo de sol y playa. Incluso plantean la posibilidad de celebraciones de cumpleaños, fórmula original y enriquecedora.

Juanjo, de Enrutados, explica el origen de Las Salinas, mirando a Sierra de Gádor

Juanjo, de Enrutados, explica el origen de Las Salinas, mirando a Sierra de Gádor

El sabor salado de las hojas de limonium, la Sierra de Gádor reflejada en el agua de Las Salinas, el sonido de las aves, el color rosáceo de los flamencos, la Torre de Cerrillos, la sal cristalizada, los contrastes del lentisco, las sabinas o las sosas alacraneras,… También, la historia de una tierra colonizada y de su expansión agraria.

Sí, se trata de experiencias (de ocio o turísticas) que se magnifican cuando dos días después son recreadas por una pequeña de ocho y un preadolescente de doce.

Es entonces cuando el gris, que tiende a marengo, se torna azulado, cuando el ocio se convierte en negocio y cuando uno descubre que en este sur, nuestro Sur, las bicicletas no solo son para el verano.

La responsabilidad financiera de la Administración y el fondo de maniobra necesario

Uno no pretende ser Leopoldo Abadía a la hora de explicar conceptos económicos, ni cuento con la jovialidad de este señor entrañable, ni me avala escuela de negocios alguna. Sin embargo, desde que inicié mi andadura en el campo del asesoramiento a personas emprendedoras, hace ahora dieciocho años, me preocupé por explicar la importancia del fondo de maniobra necesario.

El asunto es sencillo. Como empresario uno ha de hacer frente a los pagos a sus empleados, a sus proveedores, a la Seguridad Social, a las compañías eléctricas, telefónicas y petroleras,… Los puntos suspensivos adquieren en este punto todo su sentido. El tiempo medio de pago de estos conceptos puede ser de unos treinta días.

Incluso, en un alarde de generosidad, el empresario puede anticipar los pagos a profesionales colaboradores (el networking y el coworking no tienen nada de novedoso) en base a un servicio que se desarrolla con normalidad pero de forma prolongada a lo largo del tiempo. Aquí entra el sentido de la responsabilidad de cada uno y la necesidad de motivación asociada al desarrollo de cualquier trabajo.

Mientras, uno desarrolla un servicio consciente de que el mismo cuenta con un período de desarrollo largo (incluso superior al año). Transcurrido este período se presenta factura y se inicia el período de cobro, período que cuando se trata de la Administración Pública no cuenta con un término definido sino que atiende a la competencia y responsabilidad de quienes han de ejecutar el pago. Lo habitual es encontrar a gestores/as responsables que dan cuenta del trámite a la mayor brevedad posible pero, por desgracia, de un tiempo a esta parte se multiplican responsables que precisamente lo son por el cargo, en ningún caso por sus actos.

El empresariado ha de ser previsor, reservar beneficios de ejercicios anteriores para financiar de forma permanente ese desfase de tesorería que se produce de forma redundante por la naturaleza de su actividad. Lo asume con gusto, prevé financiación circulante cuidando y mimando sus relaciones con las entidades de crédito, financiación que asocia al desarrollo de sus servicios.

La cuenta es sencilla, supuestos unos gastos mensuales de 5.000 €, se multiplica por el número de meses de desfase entre el momento de cobro y el momento de pago. Cada mes de desfase supondría 5.000 euros.  A más actividad, que es lo que beneficiaría a cualquier sociedad en su conjunto, más necesidad de circulante, más fondo de maniobra.

!Cuidado! Hasta aquí lo que deberíamos explicar a nuestro alumnado.

Plazo "medio" de pago sector público UE

Plazo «medio» de pago sector público UE

Sin embargo, el empresariado se encuentra con la irresponsabilidad de aquella Administración Pública que no atiende a la factura entregada, factura que suma a los anteriores anticipos el anticipo del pago de impuestos (devengo toca). Es el summum de la autoflagelación emprendedora (este giro podría ser del gran Pepe Rubianes).

Cuando concurre este aplazamiento injustificado el empresariado suma al fondo de maniobra de trabajo que ha dotado responsablemente y que circula como capital de trabajo las cuantías aplazadas injustificadamente por los gestores de lo público (resulta evidente que tienen poco de gestores y menos de responsables). En este caso las entidades de crédito no sirven como coartada.

Es entonces cuando la situación tiende a insostenible y cuando la úlcera se agranda exponencialmente al observar la propaganda de las Administraciones Públicas en relación a sus arrebatados esfuerzos por generar actividad económica y por crear empleo. Esta úlcera requiere ingreso hospitalario cuando se anuncia desde hace más de un año  que se limita el período de pago a treinta días. Salvo que la Administración actúe de oficio en este sentido, el empresariado no puede denunciar a un cliente que, en ese caso, posiblemente nunca vuelva a contratarle.

¿Plazos máximos legales?

Se trata de un claro caso de irresponsabilidad financiera y de incompetencia que merece una profunda reflexión , frenando el desarrollo y crecimiento de empresas que ejercen una actividad de forma responsable.

Absténgase el profesorado de explicar estos cuatro últimos párrafos al alumnado, aunque puede ser interesante para profundizar en el concepto de responsabilidad social. El real, no el de la propaganda.

Aderezo este post de un indudable carácter técnico, aunque salpicado de tintes reivindicativos, con una canción que podría cantarse a coro a modo de terapia. ¿Seguimos bailando?

La política de personal de Mercadona. ¿Supermercados de confianza?

Desde hace unos meses vengo revisando la hemeroteca rebuscando noticias del “modelo Mercadona”, otro más, al que se anclan escuelas de negocio, universidades y manuales con estudios de caso que servirán para varias generaciones.

Tuve la suerte de contar con profesores y profesoras que me llevaron a interiorizar los conceptos y, entre ellos, aquél que hace referencia a que una empresa es un sistema compuesto a la vez de distintos subsistemas. Probablemente, el sistema logístico de Mercadona resulte interesante en el análisis de operaciones y procesos, también su errática configuración de gama o su estrategia de localización y, sobre todo, su posicionamiento.

Es por ello por lo que deduzco que Mercadona cuenta con estrategias y tácticas que merecen atención, pero también considero que es necesario revisar su política de responsabilidad social corporativa y, en concreto, su política de personal.

Acciones sindicales contra el acoso laboral de Mercadona

Acciones sindicales contra el acoso laboral de Mercadona

Este señor nos deleita con un discurso que recuerda casos de populismo que han resultado estrepitosos para la imagen empresarial de este país y que nos llevan a la España de charanga y pandereta a la que se refería el bueno de Machado.

Reconozco que he comprado y compro en Mercadona, que la escasa profundidad de su gama me ahorra tiempo pero también me quita opciones, que son inteligentes seleccionando algunos de sus productos y que han sido inteligentes en su posicionamiento.

Sin embargo, desde hace años asisto incrédulo a su política de personal. El sistema es sencillo, un trabajador o una trabajadora promociona internamente en la empresa, desarrollan una carrera profesional interna, a ser posible sin contar con cualificación previa (en este caso pudieran estar viciados o viciadas, ese camino de Harvard a Harvacete del que habla Roig). En ese momento tenemos un jefe o una jefa de tienda, otro u otra integrante de los hombres y mujeres de Roig. Una retribución alta, un traje (merecen otro post) y un halo de arrogancia chusquera suelen ser la base.

Su estilo es autocrático, de ordeno y mando, de presión continua al trabajador o trabajadora, exigiendo objetivos sin considerar la situación del entorno, llamando a deshoras a casa, exigiendo traslados, conminando a delatar prácticas de compañeros y compañeras, exhortando una prescripción forzada (observen el comportamiento en cajas y en puestos de “frescos”),…

Caso aparte es la política relativa a las bajas: personas con torceduras o con algún achaque trabajando en cajas, presión a los médicos o médicas de empresa para recortar los períodos de baja,… En los últimos años se suceden los casos de bajas “voluntarias”, de “despidos pactados”,… También resultaría interesante observar la rotación de su personal.

La reforma laboral parece diseñada para empresas de esta dimensión.

El Comidista en El País o Juliá Álvaro profundizan en este tema, personalmente me encantaría que empezáramos a analizarlo en la universidad (yo lo emplearé en mis clases este año), junto a los puntos positivos de otros subsistemas de esta empresa que emplea a 70.000 personas, personas que no siempre son felices y que, habitualmente, trabajan como chinos y chinas en este espacio que llamamos España.

¿Papá por qué se celebra el Día de la Mujer Rural?

¿Futura boticaria rural?

¿Futura boticaria rural?

Mis hijos suelen preguntarme acerca del motivo que lleva a considerar una fecha como día de… Hay un día de la paz, un día de los enamorados, un día del alzheimer y hoy, quince de octubre, es el día de la mujer rural.

Respondo a mis hijos que en ocasiones estos días atienden a un hecho histórico, en otras ocasiones a una motivación comercial (hoy es el día de los enamorados que diría la canción) y en otras ocasiones a cuestiones de agenda.

¿De agenda?, preguntan al unísono estos críticos precoces (un futuro peligro para la sociedad)

Sí –les repondo. A la necesidad que tiene la clase política y cierta tecnocracia de mezclarse con la sociedad civil. La clase política y la tecnocracia en un viaje siempre de vuelta, en ocasiones de ida, acude a la cita obligada al espacio rural. En algunas ocasiones, más bien raras, el acto protocolario se sustituye por alguna conferencia o mesa redonda en la que la corte política hace desfilar sus modelos oficiales en inauguración breve y desencajada, antes de abandonar la escucha atenta de un contenido que pudiera serle de utilidad.

Inevitablemente, Manolo Morán y Pepe Isbert parecen reencarnarse, ahora no en balcón pero sí en mesas con centros florales (según presupuesto).

Al margen del boato y del carácter testimonial de estos días, uno está convencido de la necesidad de poner acento en la importancia de la mujer en el desarrollo de los espacios rurales, unos espacios que tienden a ser para ellas hostiles, en pocas ocasiones munificentes.

En otras ocasiones he hecho referencia a empresarias (Santi Sánchez Porcel, como en tantas cosas, es un ejemplo)  o a innovadoras históricas (la Colchona y su relación con los mantecados es una debilidad personal). En la recámara quedan para el futuro casos como el de la neorural, ecléctica y genial Eli Expósito Torres o el de Pepi, copropietaria de la Granja Escuela La Subbética en Priego (Córdoba). Son tantos los casos, que es difícil seleccionarlos como ejemplos.

Sin embargo, cuando se habla de la mujer rural pocas veces se ensalza la figura de la médica,  de la veterinaria,  de la maestra o de la profesional liberal que ha decidido residir en el espacio donde trabaja.

Es entonces cuando a uno le apetece hablar de la historia de una boticaria que ya de pequeña trabajaba ayudando en negocios familiares, que trabajaba de cajera de un supermercado antes de afrontar un riesgo elevado, persiguiendo su pasión o elemento. La farmacéutica rural combina la gestión de un negocio con la prestación de un servicio en un espacio sin apenas servicios y que intenta que el lugar donde vive sea una opción para la residencia futura de sus hijos.

Las actitudes de la persona emprendedora se despliegan como un atlas (de nuevo Serrat) y las habilidades de organización, comercialización, comunicación, gestión del conflicto, cooperación afloran con rotundidad, sirviendo de ejemplo en cualquier estudio de caso.

Mis hijos reconocen el ejemplo y uno solo intenta enfatizarlo, subrayarlo, destacarlo al fin y al cabo, porque no es necesario hacer visible lo evidente, lo cercano o lo interiorizado.

Mientras, a uno no le apetece celebrar el día de la mujer rural dando una conferencia o asistiendo a otro acto protocolario, celebrándolo  como cada año, poniendo mis ojos, mi mano y mi voz en su costado, mientras que intentamos explicar a nuestros hijos que yo trato lo que tiene importancia y ella todo lo importante.

Lenguaje visual y evocación fotográfica en el fomento de la cultura emprendedora

 

Conversaba hace poco con mi fotógrafa de cabecera, Martínez Carreño, acerca del significado de la fotografía, de su democratización, de la dificultad de la cámara para captar lo que ve el ojo humano.  También hablábamos de las bondades y del abuso del retoque fotográfico, de los gustos de cada autor, de la sobreexposición o difusión del portafolio de fotógrafos o fotógrafas que tanto proliferan y que resultan alto prolíficos en esta era de lo digital.

En mi caso, asumido el carácter neófito e instrumental de mis fotografías, considero más importante la mirada que el efecto y antepongo el lenguaje poético o el mensaje que la fotografía representa al efecto o al dominio de la técnica. Consideración ventajista a todas luces dadas mis dificultades para buscar otros registros más allá de los que me ofrecen los modos automáticos de mi modesta cámara fotográfica.

Sin embargo, he comprobado y compruebo que el lenguaje visual amplifica las posibilidades pedagógicas, pudiendo servir la evocación fotográfica como vía de desarrollo de competencias diversas y de diferentes objetivos de aprendizaje.

En el curso “Enseñar a emprender. Salvando Estereotipos” recurro a Catalá Roca, uno de mis fotógrafos preferidos, para intentar trasladar al aula el cambio del entorno en una población andaluza como Vejer de la Frontera. Lo hacía mediante su fotografía Carbonerillo. Los resultados en el aula resultan magníficos, según trasladan docentes que participan en esta acción formativa como alumnado.

Podríamos apoyarnos en Chema Madoz u Ouka Leele y su fotografía simbólica para hablar de creatividad y de pensamiento lateral, en Oriol Maspons o Catalá Roca para hablar de aquella España que fue y a la que nos empeñamos en volver, en Robert Capa para comprender el origen bélico de este proceso de integración que llamamos Unión Europea y que ahora se resquebraja.

Sin duda, merece la pena profundizar en las distintas posibilidades que nos brinda esta táctica pedagógica.

Humanos de Oriol Maspons

Humanos de Oriol Maspons

Como aquellos intelectuales que habitaban el Café Gijón para alimentar sus historias o sus guiones de cine (como los del gran Azcona), uno observa la cámara como una herramienta que permite armar la mirada.

Es mirando el momento que ha fijado la fotografía como se pueden descubrir universos que se apoyan en lo que mira nuestro ojo y en lo que amplifica nuestra cámara para llegar a conexiones e interpretaciones que nos permiten deducciones o conexiones interesantes.

Si antes fue Carbonerillo, hoy una comparativa entre una fotografía de una sastrería tomada por Catalá Roca y otra tomada en el Barrio Latino de París a una sucursal de Louis Vuitton por quien esto escribe nos permitiría hablar de los cambios de tendencia en la moda (del trabajo de sastrería al prêt-à-porter), de la importancia del escaparatismo y de la educación del gusto.

Escaparetes (Caralá Roca y quien esto escribe)

Escaparates (Catalá Roca y fotografía propia)

Si no, siempre nos quedará revisar el archivo fotográfico de Catalá Roca y disfrutar de la atmósfera de un tiempo que fue y que él tan bien ilustró. Si no, siempre nos quedará hablar de París y de esa atmósfera que nos abduce a quienes siempre prometemos volver.

Eso sí, como siempre, salvando tópicos y estereotipos.

De la mezquindad actual, Código Emprende y El Principito.

 

El curso comienza convulso, inestabilidad que se convierte en pauta al reiterarse desde el año 2008. Esta crisis nos muestra un país en blanco y negro, donde afloran con más fuerza las mezquindades antes encubiertas y donde deberíamos reflexionar acerca del tiempo que resta a la gestión el estar combatiendo continuamente la corrupción.

En este inicio de curso arrecian los parabienes a las líneas de investigación, desarrollo e innovación iniciadas hace años en el campo del fomento de la cultura emprendedora. Si bien uno espera un espaldarazo concluyente a los méritos contraídos que den cuerpo a la propuesta y viabilidad al equipo, el escepticismo me lleva a seguir confiando en la estrategia de la lagartija, consistente en colarse por las rendijas que los espacios reservados dejan a las propuestas independientes. Son tantos estos espacios y están tan mal ocupados que ponen a prueba continuamente la tolerancia a la frustración.

Como indico desde hace años, en la consultoría la independencia cuesta dinero. Como siempre, cuidando la reputación íntima, la más importante. Siempre quedará morir de coherencia, simulando de forma figurada a Miguel Hernández.

Estas últimas semanas analizo la propuesta que TVE realiza en relación al hecho de emprender bajo el título “Código Emprende”. Vaya por delante que es de agradecer cualquier intento de esta naturaleza, pero considero que en el fondo y la forma se incurre en errores que, al margen de lo inadecuado del horario, llevan al fracaso de la propuesta.

Juan Ramón Lucas

Juan Ramón Lucas. Conductor Código Emprende

El formato de concurso hace mucho daño a la exposición del hecho de emprender, forzadas resultan las recomendaciones (lo son siempre en este campo) y forzados los instrumentos (el out training tipo “supervivientes”, el vértigo desafiante del ascensor o el uso de las fórmulas esnobistas de las escuelas de negocios). Además, se observa un sesgo hacia la teoría de organizaciones y el marketing; dejando en un segundo plano aspectos como la creatividad, la forma de llegar a la idea, los conocimientos y el elemento.

Hubiera sido más interesante revisar el ciclo emprendedor, del que hablaba en post anterior, dando cuenta del alumbramiento de la idea y de la maduración de la oportunidad.

Las formas también son tópicas, desde el entorno incubado y magnífico tan del gusto de las políticas activas de empleo a las formas mesiánicas e impostadas de asesores y asesoras. Impresiona el doble plano del primer capítulo, con las asesorías en el púlpito y quienes emprenden alzando la mirada. Sería interesante una mayor variedad en las empresas que concursan (procedencia rural y urbana, personas que reorienten sus empresas,…). Los magníficos modelos de las asesorías me llevan a buscar un equilibrio entre el estilo playero de mis compañeros (aprovecho este medio para solicitar revisión y para rechazar la solicitud de cobertura del suelo de nuestra oficina con arena de playa) y los trajes de chaqueta y cuello almidonado.

En otro orden, existe un exceso de conducción y narración en el programa, cuando lo que interesa es la explicación directa de quienes en él participan, protagonistas principales.libro-el-principito

En definitiva, de nuevo un repertorio de  estereotipos que me llevan a reflexionar acerca de la necesidad de fundar un movimiento “slow emprende” en el que el manual básico sea El Principito. Hay mucha más enseñanza en materia emprendedora en la caja que contenía el cordero que tanto le costaba pintar y en la posibilidad de asistir a puestas y amaneceres continuos con solo mover la silla en aquel diminuto planeta.

Como El Principito, hay que advertir los peligros de hacerse mayor y con ellos la posible pérdida del vigor y la vigencia. Por ello, en el hecho de emprender es el magisterio quien puede promover los valores de las personas emprendedoras. Eso sí, en primer plano y sin tener que colarse entre las rendijas.

Ya lo cantaba Bunbury…

De las redes sociales, de su banalidad y transcendencia

Tras un verano en el que el mar ha robado protagonismo a esta línea editorial y en el que la gallina Aurelia ha disfrutado de otro intercambio nórdico (tocaba Finlandia y su sistema educativo), retomo las entradas de este blog, contento por cierto reconocimiento que por prudencia no hago público y hastiado por tanta incapacidad y tanta tontería, de tanta corrupción y tantas corruptelas.

Es un mundo particular este de las redes sociales, estresante para unos y apasionante para otros. Entré en él con el apadrinamiento de Paco Fernández (pacoxxi). Ya el amigo Manolo Ruiz me indicaba hace años que yo era de blog. Todo el mundo hablaba proféticamente: las redes no son el futuro son el presente decían unos, si no estás en las redes no existes decían otros. Nunca terminé de comprender esa suerte de volatilización virtual que se produce si uno no tiene una cuenta de twitter o un perfil de Facebook.

Cuando uno tiene una idea, o una idea traducida en producto, ha de considerar una nueva suerte en este ruedo que es el mercado y esa suerte no es otra que tu reputación digital. Si ya es difícil mantener tu reputación personal y tu reputación íntima (la más importante), toca ahora andar revisando “Me gustas” de proyectos y gestionando los derechos del “Quiero tener un millón de amigos” de Roberto Carlos (lo mismo este ejemplo es anacrónico en esto del social media).

Revisando mis tres años de vida digital reconozco que tiene algo de terapéutico. No me refiero a los cartelitos de buenaventuras, recomendaciones y extractos de libros de autoayuda de gente que da vueltas hablando de cosas que nunca le han pasado (esta es una adaptación de un pasaje de una charla de José Luis Uclés que me pareció soberbio) sino al hecho de que al escribir, al mostrar una fotografía, al compartir una noticia o una canción nos expresamos.

También uno descubre que se reedita “El mundo feliz” de Aldous Huxley (esto tiene algo de control de masas), que hay gente con cargo al erario público con bastante tiempo libre (siempre dije que las redes sustituyeron al solitario) y que hay una corriente voyeurista que poco comparte y mucho escruta.

También uno comparte nubes y sigue en contacto con su alumnado, con antiguos compañeros, con gente que puede resultar interesante.

Se trata, como diría Curro Lucas, de intentar contar historias que muestren el lado personal. En mi caso, considero que lo importante es no avergonzarse de nuestro muro de Facebook.

Si bien considero que en las redes hay mucho de banal y de instantáneo, he de reconocer que proporcionan sorpresas emocionantes y a la vez transcendentes. La última, en mi caso, sucedió este verano.

En el último post publicado en este blog me refería a la presentación que Ecoideas y Muebles Fama hacían en Alhama de Almería de una nueva línea de muebles, refiriéndome en esa publicación a mi imaginario familiar. Días después recibía un comentario a esta entrada en la que un señor intentaba localizar a Ramón Rodríguez Cirera (mi padre), indicando este señor que había perdido contacto con él desde principios de los setenta, coincidiendo con el nacimiento del que (creía) era su último hijo.

Días después contacté con este señor, teniendo éste la deferencia de enviarme una carta entrañable (añoranza epistolar toca) a la que acompañaba una fotografía.

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Miro el instante que ha fijado la fotografía, recordando a los padres que ya no están y que tanto añoro, al hermano que tuve, a parte de los hermanos que tengo, a los abuelos que apenas conocí y al bebé que fui

Y recuerdo el Cicerone del que hablaba pacoxxi y le doy las gracias por haber provocado indirectamente este hecho transcendente en un medio que, sigo pensando, tiene mucho de banal pero que gracias a esto hecho considero menos intranscendente.

Lo mismo este post es demasiado extenso. Digo yo.